Si el primer libro me gustó, este me ha dejado sin palabras. Por fin podremos ver esa acción que la autora prometía, aportando a la historia ese punto tan necesario para volverse ya totalmente adictiva (si queréis leer la reseña del primer libro, pinchad aquí). En esta entrega veremos una gran evolución en todos los personajes, pasando de ser unos completos idiotas a unos protagonistas como dios manda; además de que la historia de un giro completo, dejando de lado esa gran cantidad de tópicos que tenía su predecesor.
La historia comienza, más o menos, en el mismo punto en el que terminó el libro anterior: Rose y Dimitri en una relación sin nombre y llena de tensión, Lissa más controlada que nunca, y la Academia llena de travesuras y peleas. Pero, el problema surge cuando una serie de altercados ponen en peligro a todos los estudiantes, por lo que se decide que todos se deben ir a pasar las fiestas navideñas a una estación de esquí con todos los gastos pagados. Rose cree que es genial, hasta que se da cuenta que ha encontrado un rival que se interpone entre Dimitri y ella: la tía de Christian; por lo que la cosa va empeorando, además de que ella se verá sometida a una gran presión por parte de ciertas personas que serán muy relevantes en la historia.
Como ya he dicho, todos los personajes evolucionan a mejor. La historia avanzo con mucha rapidez, pasando de ser bastante pausada a ser una bomba de relojería en palabras. Y ese final. Qué final. Me he pegado una buena llorare, y eso que ya sabía como iba a acabar todo, pero bueno, no se ha podido evitar.


