No me pueden dejar así. Alfaguara no puede ser tan despiadada como para dejarme durante un año con la intriga, porque vamos, este libro es todo acción, intriga y emociones fuertes. Después de el final del cuarto, que para mí habría sido un gran final de saga si no fuera por cierta carta, todos suponíamos que iba a pasar en esta entrega, pero es que no me explico como la autora ha sido capaz de sorprenderme todo el rato. Y Dimitri... pobre Dimitri. Y pobre Adrian, todos me dan penita. Si queréis leer las reseñas de las entregas anteriores, pinchad aquí, aquí, aquí y aquí respectivamente.
En esta entrega, y después de esperarlo durante los 4 primeros libros, por fin se graduará nuestra protagonista (y encima con buena nota). La cosa es que Rose no puede dejar que las cosas con Dimitri se queden como están, y después de tosa esa información que se le reveló al final del libro anterior, tiene que encontrarlo para intentar lo imposible. Para ello, deberá poner en riesgo su vida y la de una gran parte de sus seres queridos, además de su nuevo puesto como guardiana y la posibilidad de proteger a Lissa, y ello no garantizará que la situación se solucione. Las cosas se pondrán bastante feas, y muchas cosas sucederán.
Si hablamos de los personajes, creo que se le da demasiada importancia a Lissa (y como sabréis, nunca me ha caído especialmente bien). Rose me ha encantado, como siempre, sobretodo al final. Y Dimitri, pobre chico, le pasa de todo y sigue intentando hacer lo mejor para todos. Adrian me ha encantado en esta ocasión. Ya no vemos a ese chico al que solo le preocupa ligar y emborracharse, sino que seremos testigos de como llega a ser un chico sincero y tierno que solo se preocupa por el bienestar del resto, pero sobretodo de Rose. También quiero comentar que aunque Rose me cae muy bien, creo que se porta bastante mal con el pobre chico.
No sé como explicar mis sentimientos con respecto a este libro. Al principio, me parecía bastante lento, sin emoción; pero llegas a las segunda mitad y todo se descontrola. Crees que la autora va a orientar la historia por un lado y, de repente, todo da un giro de 180º que te deja todavía más intriga. Ha sido llegar a la página 240 (más o menos), y no he parado hasta que lo he acabado. Es impresionante.






